Hablar de logros alcanzados y promesas cumplidas cuando ni siquiera se está cerca de finalizar el primer año de gobierno podría considerarse aventurado, pero la verdad es que este gobierno, a diferencia de otros, ha demostrado, en apenas siete meses de administración, una dinámica y un ritmo de trabajo dignos de destacarse.
En el tema de seguridad, por ejemplo, es un hecho que las acciones adoptadas por las autoridades del ramo han tendido a crear una percepción positiva entre analistas, quienes aseguran que se trata de medidas acertadas. La desarticulación de bandas criminales por parte de las diferentes fuerzas de tarea que se han instituido es una muestra de lo anterior, aunque, por supuesto, nadie niega que queda mucho por hacer.
Una de las áreas donde más se puede apreciar el cumplimiento de promesas presidenciales es la lucha contra el hambre y la desnutrición, flagelos que golpean con fuerza a la población del interior. La instauración del Pacto Hambre Cero, la continuidad de los programas sociales, pero redefinidos y transparentados, y la creación del Ministerio de Desarrollo Social, que los administra de manera eficiente, representan pasos verdaderamente importantes en la consecución de los objetivos fijados.
La lucha contra la corrupción y alcanzar la transparencia en los negocios de Estado son otros de los ofrecimientos realizados por el binomio presidencial que han dado frutos. La institucionalización de la Secretaría de Transparencia, a cargo de la Vicepresidencia, ha contribuido a una buena fiscalización de las acciones opacas de algunas dependencias públicas.
En ese mismo sentido puede mencionarse el paquete de iniciativas de ley por la transparencia, enviadas por el Ejecutivo al Congreso de la República, que, si bien aún no son aprobadas por el pleno parlamentario, sí gozan de las simpatías de representantes de la sociedad civil, con quienes se han socializado, y de la ciudadanía en general.
Además, este fin de semana se iniciaron los pagos atrasados que se tenían con los antiguos miembros de los comités Voluntarios de Autodefensa civil, con un acto especial celebrado en Santa Cruz del Quiché. Así se cumple con uno de los pagos pendientes desde el gobierno de Oscar Berger.
No se trata de soluciones inmediatas a problemas añejos, pero sí de medidas concretas que están dirigidas a atacar la raíz de los problemas de manera creativa, transparente y con un sentido humano pocas veces mostrado por gobiernos anteriores.
Reiteramos que aún queda mucho por hacer, pero es innegable que en poco más de medio año de gobierno ha habido criterio amplio, un norte definido y acciones firmes que redundan en promesas cumplidas.






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