Y que los guatemaltecos nos enfrentamos a la amenaza constante de la falta de lugares adecuados para depositar la basura.
Como es costumbre los días jueves de cada semana reunirme con mi amigo José, para tratar de componer el mundo, dentro de la conversación me preguntó, si le podía dar una explicación, lo más cercana a la realidad, del estado actual de los lugares donde depositar basura, y si los mismos son suficientes para captar la cantidad de basura que se produce a diario en el país; pues la verdad me puso en qué pensar porque, en lo personal, quisiera no ver tanta basura contaminando el ambiente en Guatemala, caminar por todos los lugares sin tantos basureros clandestinos, pues estoy claro de que es la hora de salvar nuestro planeta y que los guatemaltecos nos enfrentamos a la amenaza constante de la falta de lugares adecuados para depositar la basura, y pareciera que en algún momento estuviéramos perdiendo la batalla contra la contaminación, la inversión en proyectos del manejo de desechos sólidos no existe, mientras que el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales pareciera incapaz de diseñar alguna estrategia para frenar la contaminación de nuestros ríos y mares, debido a que algunos piensan que ese es uno de los lugares más indicados donde debe ir la basura; todo pareciera que apostar por soluciones a corto plazo no es fácil, tomando en cuenta que ya pasaron casi siete meses de trabajo de ese Ministerio y no tenemos ningún proyecto o al menos ideas ambientales sobre el manejo de desechos sólidos urbanos. En resumen, pareciera que la gente del Ministerio de Ambiente no entendió que solo aceptando el reto que implica hacer las cosas bien en Guatemala vamos a poder realizar verdaros cambios en el Ambiente. Ojalá que en algún momento esta gente logre encontrar el norte verdadero que le permita visualizar acciones concretas, que se implementen para frenar el avance de la contaminación, y el país pueda pasar de una situación difícil a una que se pueda construir un mejor futuro ambiental. SI SALVAMOS LA TIERRA NOS SALVAMOS NOSOTROS MISMOS.






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